viernes, 26 de diciembre de 2008

lo.invisible.


Y los ojos prometen
mientras la boca aguarda.
Favorables, sonríen.
¡Cómo íntima, callada!

Henos aquí. Tan próximos.
¡Qué oscura es nuestra voz!
La carne expresa más.
Somos nuestra expresión.

De una vez paraíso,
con mi ansiedad completo.
La piel reveladora
se tiende al embeleso.

Pero más, más ternura

trae la caricia. Lentas,
las manos se demoran,
vuelven, también contemplan.

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